Es un cruce. Vacío de señales. En los cruces uno siempre piensa encontrar músicos trompetistas de raza negra, prostitutas abandonadas por un banda de proxenetas, ciervos despistados huidos de su bosque por algún incendio y cegados por las luces de un camión de largo recorrido, adolescentes escapadas de casa porque su padrasto alcohólico abusa de ellas, pero realmente en los cruces no hay nadie, no hay nada, sólo caminos distintos para elegir un destino.
15 sept 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario